Las derechas rompen España
Andalucía no sólo envejece, decrece en términos de crecimiento natural. En 2025, por octavo año consecutivo, las defunciones superaron a los nacimientos en esta región, según revela el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA). El balance negativo es nada menos que de 14.418 personas, en una comunidad autónoma en la que del total de 785 municipios que hay, 470 son municipios prioritarios por la despoblación. Mientras, tanto PP y Vox, que esta semana andan negociando para conformar gobierno, han emprendido una cruzada contra quienes están construyendo España: la comunidad migrante.
Los fallecimientos en Andalucía crecieron un 1,4% hasta alcanzar las 74.457, mientras que los nacimientos cayeron un 0,2% hasta los 60.038. Si se profundiza en la estadística de alumbramientos, el año pasado se produjo una caída del 1,8% de madres españolas, con 49.252 nacimientos. Esto quiere decir que fueron las madres extranjeras quienes paliaron el batacazo de natalidad, puesto que estos partos crecieron un 8,4% hasta los 10.786. El 18% del total de nacimientos en Andalucía corresponde a madres extranjeras, lo que supone una subida de un punto y medio respecto al 16,5% de 2024. Destacan Almería, donde ya representan el 38%, y Málaga con un 27,1%.
Aquel objetivo del gobierno andaluz de alcanzar los 10 millones de habitantes para 2040 queda cada vez más lejos. Las proyecciones que realiza el Instituto Nacional de Estadística (INE) tan sólo estima un crecimiento del 4,5% para los próximos 15 años, apenas superando los 9 millones de habitantes. En términos absolutos, la subida será de 391.939 personas y será una de las más bajas de toda España.
Esta circunstancia no se debe únicamente a que en Andalucía muera más gente de la que nace y que la edad media crezca de manera imparable estando ya en los 43,5 años, también a que la población que abandona el territorio es muy superior a la que llega, quedando muy por detrás de Madrid o la Comunidad Valenciana, por ejemplo. La población extranjera ya supone un 14% del total andaluz, con algo más de 1,2 millones de personas, concentrando una tercera parte en la provincia de Málaga.
A pesar de estos datos, PP y Vox hacen cuanto está en su mano para gripar uno de los principales motores de crecimiento de Andalucía y de España: la población migrante. Los datos no engañan. En provincias como Almería, la población migrante supera ya el 26% del total de habitantes, siendo imprescindible para la economía agrícola almeriense.
No se trata de asumir esa visión utilitarista que parece justificar a la población migrante únicamente por su capacidad para realizar trabajos que no quieren los y las españolas. Se trata de entender que este colectivo es España, conforma nuestro país y contribuye decisivamente a hacerlo mejor. Borrarlo de un plumazo, como pretenden PP y Vox, iría claramente en perjuicio de todo el país.
Asistir estos días a la mercantilización de los derechos humanos entre Juan Manuel Moreno Bonilla y Santiago Abascal pone los pelos de punta. El hecho de que el PP ya lo haya hecho previamente en Extremadura, Aragón y Castilla y León no espeluzna menos, pues lo que hace es acreditar una tendencia, una peligrosa deriva que, además, se sustenta en la mentira. Hasta ahora, estábamos acostumbrados a los embustes de Vox afirmando, sin poderlo respaldar con pruebas, que la población migrante es la mayor beneficiaria de las ayudas públicas. En eso sustenta su concepto de prioridad nacional. Ahora, con tal de hacerse con el poder, los de Alberto Núñez Feijóo también se han subido al carro, propagando el bulo de la “ingeniería electoral” que se cae por su propio peso. Ya no es sólo que el PP vaya en contra de lo que ha defendido hasta hace muy poco, es que al describir las consecuencias miente, incluso, en algo tan básico como los plazos legales para poder votar.
Las derechas rompen España. Afortunadamente, esta España nuestra hace mucho tiempo que ya no es la de los apellidos compuestos de alto abolengo. Hemos de felicitarnos que nuestro país sea diverso, plural, multicolor. Gracias a ello, España ha crecido en todos los aspectos, no sólo en el económico, porque las personas migrantes nos hacen mejor país. Sobran quienes dicen que sobran, restan quienes se niegan a sumar, quienes como PP y Vox quieren amputar un miembro patrio.
Las más de un millón de personas que han solicitado su regularización extraordinaria no han salido de la nada, estaban con nosotras y nosotros, formaban parte de nuestra comunidad, de ese concepto de patria que tanto aprecian las derechas y que queda hueco si no lo rellenas con las personas que hacen bien a un país. Y entre esas personas, están quienes llegan a España en busca de un futuro mejor, quienes pueden salvar a Andalucía de la hemorragia poblacional que sufre en el 80% de su territorio. Ir contra eso, querer expulsar o hacer la vida imposible a estas personas, como pretenden PP y Vox, es ir contra España, sencillamente, porque ya son España.
(Artículo en Público)

Sin comentarios