Moreno Bonilla, negacionista de lo que firma

 Moreno Bonilla y Gavira durante la firma del pacto de gobierno. - EFE/ José Manuel Vidal

El nuevo gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla no lleva ni una semana en marcha y al presidente andaluz ya ha recibido la primera en la frente. Mientras elude sus responsabilidades en el terrible incendio de Almería escudándose en el cambio climático, su socio de gobierno Vox niega la evidencia científica. Al menos, la extrema derecha es consecuente con el pacto firmado con el PP, en el que rechaza de plano lo que denominan “agendas ideológicas en materia de medio ambiente”.

Moreno Bonilla es pura contradicción. El mismo cuyas políticas, de no haber sido paradas en seco por el Gobierno de España, habría legalizado los pozos ilegales de Doñana, el mismo político que consiguió sacar a este tesoro ecológico de la lista verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ahora se agarra al cambio climático para justificar las devastadoras consecuencias del incendio de Almería.

Sin ni siquiera entrar en el debate de cuánto contribuye él a esta emergencia climática atentando contra espacios naturales, es de justicia reconocer que, efectivamente, el calentamiento global tiene mucho que ver con la agresividad de los incendios. Sin embargo, eso es una realidad y, ante ella, lo que se exige a nuestros gobernantes es gestión… que es de lo que carece Andalucía. El argumento que emplea Moreno Bonilla, usando de parapeto tanto la responsabilidad ciudadana como el cambio climático, es tan falaz como si culpara al envejecimiento de la población de la desastrosa política de la Dependencia que hay en Andalucía.

Esas son realidades constatadas y para su gestión es, precisamente, para lo que elegimos a nuestros gobernantes. Si se realizara la debida gestión forestal, cosa que en líneas generales no se hace en España, los efectos de cualquier incendio serían mucho menos, con o sin cambio climático. Por otro lado, la dejación de funciones por parte del gobierno del PP es tal, que de los 593 municipios andaluces (de un total de 785) declarados como "zona de peligro" de fuegos por la Junta de Andalucía,  únicamente 139 tienen un plan local de emergencias contra los incendios forestales (PLEIF).

Lo esperpéntico de las explicaciones de Moreno Bonilla, además, es que se ha aliado para gobernar con los máximos negacionistas de su excusa. El propio dirigente de Vox Andalucía y consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, Manuel Gavira, ante la narrativa del PP ha afirmado tajante que la formación ultra está "harta de políticos hablando de cambio climático". Mal compañero de viaje ha escogido Moreno Bonilla que, cínico él, sigue negando lo que está firmado por escrito. “Somos partidos diferentes”, asegura, pero las 150 medidas firmadas, entre las que se niega el cambio climático, son comunes. Si Vox es negacionista del cambio climático, el PP lo es de lo que firma.

Por si esto no fuera poco, quien aspira a gobernar un día España, Alberto Núñez Feijóo, anda más perdido que el barco del arroz. Hace un año, cuando Pedro Sánchez lanzó la propuesta de un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, el PP se burló. Huelga decir lo que hizo la extrema derecha, para la que “pacto de Estado” y “emergencia climática” son expresiones ausentes en su vocabulario. Ahora, en cambio, el líder del PP nacional propone un "gran acuerdo de prevención, respuesta y coordinación" ante catástrofes naturales si llega a La Moncloa. Eso sí, evita explicitar cambio o emergencia climática, así como que su gran epifanía ya está contemplada en el pacto de Estado propuesto por el Gobierno de España y al que rechaza sumarse.

Los palos de ciego de Feijóo en su intento por disfrazarse de Vox -tanto en esto como en políticas migratorias y sociales- pueden volver a apearle de su carrera a la presidencia. Mientras miente como un bellaco aportando cifras inventadas para jalear a las mentes más huecas y se somete a Vox, Feijóo, sus presidentes y presidentas autonómicas y sus ediles ponen en peligro a la ciudadanía. Ya sea con ausencia de políticas efectivas, como ha sucedido en el incendio de Almería; o con una gestión dañina, como la que priva de derechos a nuestros vecinos y vecinas sólo por su lugar de procedencia o la que desangra a la Sanidad Pública, las consecuencias son nefastas.

Ante esta realidad, Moreno Bonilla es el máximo exponente de las mentiras del PP. No por poner gesto serio en la presentación del pacto ultra que le ha dado el gobierno y mucho menos por ser un negacionista de lo que firma, el presidente andaluz es menos responsable de lo que se nos viene encima. Del mismo modo en Extremadura, Aragón o Castilla y León. Si la ciudadanía no se moviliza a tiempo, también en España entera con Feijóo y Santiago Abascal como cabezas de un gobierno que hará retroceder tanto a España, en todos los aspectos, como hizo Franco tras su golpe de Estado a la II República. Nos llevó décadas recuperar el terreno perdido y, aún hoy, los herederos de la dictadura siguen acaparando poder fáctico. 

(Artículo en Público

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