Obama se desinfla


Los buenos propósitos con que Obama llegó a la Casablanca van perdiendo fuerza a medida que este revulsivo se ha percatado de que no resulta sencillo luchar contra el sistema. Los intereses cruzados que se entremezclan en el contexto nacional e internacional de EEUU hacen que cualquier decisión drástica o revolucionaria vaya perdiendo fuelle poco a poco.

Esta misma mañana Saco Verde subrayaba el modo en que la Administración de Obama reculaba de cara a la Cumbre de Copenhague, lo que significaba un desmérito para su reconocimiento como Nobel de la Paz, porque no olvidemos que el daño causado al medio ambiente está provocando conflictos, con miles de refugiados climáticos por el mundo.

Ahora, por la tarde, hemos sabido que Guantánamo no se cerrará en enero de 2010, como había prometido. La resistencia del Congreso a admitir presos del penal ha bloqueado el cierre. No es sencillo hacer política cuando se está en el punto de mira de todo el mundo y cuando tantos millones de personas dependen de decisiones unilaterales.

¿Está siendo Obama, por ello, un mal presidente? Yo no diría tanto, pero lo que es indudable es que la realidad ha puesto en su sitio a un soñador. En cierto modo, Zapatero siempre lo ha sido, pero en menor escala, y la realidad también se ha encargado de echarle por la cara un buen jarro de agua fría.

 La pregunta, en ambos casos es, ¿se habrán despertado a tiempo o aún se están desperezando?
Next Post Previous Post

Sin comentarios