La Justicia española se vende barata

Cartel utilizado en 2008.
Dejando a un lado las valoraciones ético-profesionales de las filtraciones de Wikileaks y del tratamiento informativo que han dado los medios 'privilegiados' que se han hecho con los documentos, anticipándose a sus competidores, una cosa es clara: los hechos son los hechos. Y en lo que toca a España, hoy se desvela que el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, y el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, podrían haber colaborado con EEUU para conseguir archivar causas judiciales abiertas en España contra militares y políticos estadounidenses. GRAVISIMO.

Todo se maquinó desde la embajada de EEUU en Madrid, con Eduardo Aguirre, embajador estadounidense en España durante la etapa del presidente George W. Bush al frente. De hecho, en los documentos aparecen frases de Aguirre como "se me está acabando la paciencia ante los comentarios tan desleales del PSOE y sus aliados sobre EE UU", advertencia que data de marzo de 2007. Presiones a ministros y responsables de Exteriores y Justicia por parte del embajador y sus colaboradores, visitas a altos cargos de la Audiencia Nacional en sus propios despachos o reuniones con jueces fueron otras de las medidas que se tomaron para que el juez Garzón no arrancara una investigación judicial sobre la guerra de Irak.

Mientras, el diplomático norteamericano advertía que "no es fácil imaginar a este enamorado de la propaganda que es Garzón desconectado de la máquina de hacer titulares de prensa a menos que se le obligue a hacerlo". Y vaya si lo hicieron -con ayuda de Conde-Pumpido y Zaragoza-... y vaya si lo han hecho. Incluso, el caso de Couso fue frenado tras conspirar para ello.

La Justicia española vuelve a ser torpedeada en plena línea de flotación. Lo peor es que ni es la primera vez, ni será la última, pero deja al Poder del Estado -supuestamente independiente, como lo deberían ser el Ejecutivo y Legislativo- en algo más que en evidencia y a nosotros, los ciudadanos, en una situación de indefensión que acongoja. Mucho. Que rueden cabezas si se demuestran los hechos, pero a las más altas esferas. El pueblo, la Justicia y toda la gente de bien reclaman cabezas. Muchas. Sólo un acción ejemplar puede compensar el asco, la repugnancia y la decepción que se desprende de haber pillado con el culo al aire a tanto desalmado.

2 comentarios:

  1. No se puede escribir mejor, David..
    Tienes toda la razón (por desgracia)! Creo q la justicia como la libertad en muchos países son damas en busca y captura.. o directamente no existen..
    Es como las meigas "haberlas, haylas", pero alguien las ha visto??
    Para cuando una justicia virgen, sin contaminar??

    Abz enorme y feliz martes!!

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  2. Ojalá algún día veamos algo así, Malena. Buen martes!

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