Finlandia: nuevo envite de la ultraderecha

Timo Soini, líder de los Auténticos Finlandeses
El avance de la ultraderecha en Finlandia es alarmante. Tanto o más como ya lo fue en otros países, como Italia el año pasado. La diferencia es que el partido Auténticos Finlandeses, que se ha erigido como el tercer grupo político del país con 34 diputados más que en 2007, trae consigo un segundo mensaje: NO a la Unión Europea. Y probablemente, ese ha sido el mensaje que ha tenido mayor calado en el electorado, negándose, por ejemplo, a los rescates europeos como los realizados en Grecia o Irlanda y, ahora, Portugal.

Los Auténticos Finlandeses juegan con la fragilidad de un sistema altamente artificial, como es la Unión Europea, que si bien es verdad que ha traído grandes beneficios a algunos países -España, qué duda cabe, ha sido uno de los grandes beneficiados-, no es menos cierto que en épocas de crisis -económicas, políticas...- es cuando evidencia más grietas en su estructura. Los europeos de los Estados Miembros no tienen, realmente, una identidad europea. La unión forjada en instituciones con eurodiputados en primera clase no encuentra fiel reflejo en el pueblo que debe sustentarla; a medida que la UE ha ido creciendo, más ha ido perdiendo esa identidad, aglutinando casi a una treintena de países, de culturas que cada vez tienen menos cosas en común. El gran cisma será Turquía que, de ser admitida, introducirá un nuevo componente de choque cultural -para unos ruptura, para otros riqueza, pero choque en ambos casos- con la entrada de pleno del Islam.

Pero decíamos que el antieuropeísmo era el segundo de los mensajes de los Auténticos Finlandeses. El primero, como 'todo buen ultraderechista', el odio a la inmigración. Un odio que cuanto más calado tiene la crisis económica más sencillo resulta extender con mensajes populistas que envuelven por completo a ciudadanos, por lo general, poco formados. Ya ha sucedido en otros países como el otro nórdico, Suecia, el año pasado.  Pero no es una excepción, Austria, Hungría, Holanda, Dinamarca, Lituania, Italia, Bulgaria, Grecia o, incluso, Reino Unido han vivido ascensos de la ultraderecha muy inquietantes.

Otro dato añadido para las elecciones finlandesas: más de un 70% de participación, lo que puede llevar a un intenso debate interno de cara a las próximas elecciones del 22 de mayo o a las generales de 2012. ¿Qué es preferible para un pais en unas elecciones, castigar a toda la clase política con un paupérrimo índice de participación -por debajo del 50%- que deslegitime cualquier resultado o dar el voto de castigo a cualquier precio, condenando aún más el destino del país? Piense en ello.

2 comentarios:

  1. WWW.INFOCONTINENTAL.COM

    Genial artículo, es bueno que haya personas interesadas en informar sin obtener nada a cambio. Si todos difundimos lo que conocemos puede que algún día consigamos la sociedad que deseamos.

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  2. Muchas gracias! Os animo a seguir también con vuestra labor, ofreciendo diferentes puntos de vista! Saludos!

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