Somos idiotas

Comienza a ser irritante la desfachatez con que los políticos piensan que somos idiotas. Sí, a nosotros, los mismos que el próximo 20 de noviembre volveremos a darles carta blanca durante cuatro años para que nos sigan mangoneando. Me vienen a la memoria aquellas palabras de Pérez-Reverte cuando decía que "en España no hay monumento al sinvergüenza desconocido porque aquí nos conocemos todos".

Si miramos al PSOE nos encontramos con que cualquier medida adoptada ahora con un mínimo corte de izquierdas es obra del 'candidato Alfredo'. Ya sucedió con la decisión de no introducir una cifra exacta de techo de gasto público en la reforma constitucional y ahora con la recuperación del impuesto de patrimonio. No sé qué es más preocupante, si comprobar que el Gobierno actual no tiene activos válidos con ideas propias y ha de tirar de la imaginación de un personaje externo que ya no forma parte de él o que el mismo Rubalcaba que admitió su cansancio político, estando al borde de la retirada, se quiera cargar ahora a la espalda al país y olvide decisiones pasadas de las que él mismo fue partícipe.

 El 'candidato Alfredo' y su equipo deben de pensar que somos idiotas para escribir es su twitter que "bajar los sueldos no es la solución", cuando él mismo lo hizo en el pasado, por ejemplo. Quizás debería pensar un poco más cuando lanza afirmaciones de este tipo, porque con cada una de ellas, con ese alarde amnésico totalmente intencionado, no hace otra cosa que llamarnos idiotas.

Y si miramos al PP, la imagen no mejora. Escuchar este fin de semana al señorito andaluz Arenas decir que para ellos hay tres materias "sagradas", a saber, "educación, sanidad y servicios sociales y pensiones", y que para el PP son intocables, es lo mismo que mirarnos directamente a los ojos y decir pasuada y enfáticamente I-DIO-TAS. Ni más ni menos. ¿Cómo es posible hacer esa afirmación cuando precisamente vivimos estos días la ruptura del sistema educativo, con duros recortes que llevan a un deterioro brutal de la calidad de la enseñanza? Recortes cuya máxima defensora es, curiosamente, Esperanza Aguirre. Pues eso... I-DIO-TAS.

Pero lo peor está por llegar. Y me refiero al 20-N, cuando a última hora conozcamos los resultados electorales y veamos que, en el fondo, tenían razón. Somos idiotas.

1 comentario:

  1. Hombre es que todos somos idiotas mientras nos paguen por serlo

    El dia que no nos paguen aqui ya no hay mas idiotas

    ya veras tu en grecia si no les pagan el mes que viene los griegos, en ese mismo instante, se van a dar cuanta de que alguien debe de ser responsable del saqueo de sus cuentas publicas Hasta ahora nadie en grecia se ha planteado dar cazar a los responsables

    Aqui las nominas las pagan a medias papa estado y.... papa y mama que mantienen a sus niños de treintay muchos a resguardo en su casa hasta que se coman los ahorros

    mientras les paguen seran tontos , para eso les pagan luego...ya veremos

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