¿Cómo están funcionando las apps de rastreo de COVID-19 en Europa?

Durante las últimas semanas, las críticas hacia el gobierno por la lentitud en poner en marcha Radar COVID, la aplicación móvil (app) de rastreo de COVID-19, se han sucedido. A este retraso se suma, además, la circunstancia que nos revelaba ayer el compañero Alberto Sicilia: pese a estar ya disponible para su descarga, las Administraciones no han sido capaces aún de integrarla en los servicios de información sanitarios.

Algunos de nuestros vecinos europeos nos aventajan en el lanzamiento de este tipo de aplicaciones, aunque sus resultados han sido dispares. Más allá de las consideraciones de seguridad, este tipo de aplicaciones únicamente pueden ser efectivas si tanto la persona infectada como las de su entorno la tienen descargada; de lo contrario, serán salvas al aire. De hecho, para que realmente tengan eficacia estas apps, la tasa de descargas deberían moverse en torno al 60%, según indican los expertos.

Entre las causas que frenan el número de descargas no sólo se encuentra el porcentaje de población que no dispone de un smartphone, la falta de alfabetización digital o el elevado número de personas reticente a hacer uso de la aplicación, sino también el número de teléfonos inteligentes que no cumplen con los requisitos mínimos para ello. Los motivos pueden ser los más diversos, desde el hecho de que la tecnología Bluetooth de los dispositivos esté obsoleta, a que la versión de sistema operativo no sea compatible con plataformas de descargas como Google Play, que sólo está disponible para versiones a partir de Android 6.

Este es el repaso a algunas apps de rastreo lanzadas por otros países europeos.

Francia: StopCovid

Entró en funcionamiento el pasado 2 de junio. Desde entonces, las descargas rondan los 2,3 millones de descargas según datos de la propia Dirección General de Salud, lo que ni siquiera llega al 3,5% de la población. Durante cerca de tres meses, se utilizaron 1.169 códigos QR que notifican casos positivos y únicamente se notificaron 72 contactos de riesgo. Esta diferencia tan notable se explica por la baja tasa de penetración de la aplicación móvil. En el caso de la aplicación francesa, además, se da la circunstancia de que es incompatible con la mayoría de las aplicaciones de seguimiento europeas, que se basan en la API proporcionada por Apple y Google.

Alemania: Corona-Warn-App

Arrancó el pasado 16 de junio y el número de descargas alcanza los 17 millones. Es una de las que mejor trayectoria tiene: 24 horas después de su lanzamiento, ya se produjeron 6,5 millones de descargas. Sin embargo, algo más de dos meses después, la tasa de descargas aún se mueve en el 20,67% de la población, lo que evidencia que el entusiasmo inicial se ha esfumado. De hecho, si en 15 días desde su lanzamiento las descargas superaban los 14 millones, la siguiente quincena apenas se produjeron 1,7 millones de descargas y desde el 30 de junio poco más de 3 millones.  

En cuanto a su efectividad, el número de códigos QR utilizados se sitúa en algo más de 1.300 sin que las autoridades hayan hecho público el número de contactos de riesgo detectados gracias a la aplicación. Considerando que el número de casos positivos, más allá de la app, ronda el millar cada día, no parece que incluso con un 20% de descargas se estén produciendo los efectos deseados. Además, dado que Corona-Warn-App se desarrolló con el nivel más alto posible de cara a la protección de datos personales, las autoridades sanitarias lamentan que no cuenten con información epidemiológica: sencillamente, la Sanidad alemana desconoce el número de contactos de riesgo detectados por la aplicación móvil. Por este motivo, el gobierno ya ha puesto encima de la mesa a posibilidad de introducir modificaciones en la aplicación.

Irlanda: Covid Tracker

Se puso en marcha el 7 de julio. En la actualidad, el número de descargas ha crecido hasta situarse en alrededor de 1,5 millones, lo que representa un 30% de la población; la cifra de contactos de riesgo notificados supera los 400, aunque todo indica que esta cifra debería ser mayor, dado que entre el 20-25% de las personas que han descargado la aplicación han rechazado recibir notificaciones por cuestiones de privacidad.

Entre otros problemas a los que se enfrenta Covid Tracker destaca cómo se interpreta la intensidad de la señal Bluetooth para detectar contactos. Actualmente la métrica es de dos metros durante 15 minutos y las autoridades ya han advertido que modificarán estas reglas. Tan malo es un falso negativo, lo que abre la posibilidad a una expansión del contagio; como un falso positivo, que obliga a las personas a confinare innecesariamente.

¿Reino Unido?

Tras una primera experiencia que terminó en fiasco, todavía no ha sido lanzada en todo el país; tan sólo se han realizado algunas experiencias piloto, primero en la Isla de Wight el 13 de agosto, con planes de hacerlo después en el distrito londinense de Newham y entre los voluntarios del Servicio Nacional de Salud (NHS).

El primer intento de app lanzado en mayo fracasó en junio porque no funcionaba correctamente en los teléfonos iPhone, detectando únicamente al 4% de estos dispositivos. Dicho de otro modo, de cada 25 contactos de riesgo el iPhone únicamente era capaz de detectar uno.

Si miramos a la vecina Irlanda del Norte, dos semanas después de su puesta en funcionamiento, alrededor de 250.000 personas se habían descargado la aplicación. Entonces, únicamente 39 personas notificaron su condición de positivo en COVID-19 y sólo se emitieron 19 notificaciones de exposiciones a sus contactos para que se pongan en cuarentena.

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