Morosa predilecta

 Paz Vega en los Premios Carmen en 2025. – Academia de Cine de Andalucía

El próximo sábado 28 de febrero se celebra el Día de Andalucía y su presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, no ha tenido mejor idea que nombrar Hija Predilecta a la artista Paz Vega. Se trata del máximo reconocimiento de esta comunidad autónoma y el presidente popular ha debido pensar que era buena idea dárselo a quien nos debe 2,3 millones de euros, según la última lista de deudores publicada por la Agencia Tributaria.

Aunque en aquel infausto juicio del caso Nóos la abogada del Estado afirmara que "Hacienda somos todos solo es publicidad", lo cierto es que sí lo somos y quienes pretenden no serlo, en cierto modo, nos roban. No tributar lo que corresponde es hurtar recursos al Estado, privarnos de financiación para Educación, Sanidad, Dependencia… Eso es una verdad incontestable.

Paz Vega aparece recurrentemente en la lista de morosos de Hacienda y, lo que es peor, lejos de reducir lo que nos adeuda al resto de habitantes de España, lo incrementa. Según los datos publicados por la Agencia Tributaria, si en 2024 nos debía 1,7 millones de euros, un año después disparó su deuda en más de un 35%, plantándose en los 2,3 millones de euros. Eso es mucho dinero y revela poca voluntad de redención como para otorgar una distinción tan elevada como Hija Predilecta de Andalucía. Parece algo excesivo, incluso, para el Gobierno conservador en esta tierra que favorece abiertamente a las personas ricas en detrimento de las más vulnerables.

La nota de prensa de la Junta de Andalucía destaca de la artista ser un ejemplo "de la Andalucía capaz, líder, que persevera hasta cumplir sus sueños". Dejando de pagar al fisco 2,3 millones de euros ya les avanzo yo que resulta mucho más sencillo cumplir los sueños. Disparar en un año la deuda tributaria en más de medio millón de euros y llevar en la lista de morosos cerca de una década no parece que se deba únicamente “a una disparidad de criterios”, como acostumbra a argumentar Vega. Tributar a través de una sociedad en lugar de como renta alta en el IRPF para tributar menos de lo que corresponde y alegar que eso es una disparidad de criterios con el fin de irse de rositas es como afirmar que cuando uno duplica la tasa de alcoholemia al volante no se es un peligro contra la seguridad vial porque controla.

El reconocimiento de Hija Predilecta de Andalucía no premia únicamente la carrera profesional –eso lo haría la Medalla de Andalucía a la Cultura-, sino que trasciende el plano artístico y engloba otros valores que debieran ser ejemplarizantes. No nos encontramos aquí ante el dilema de tener que distinguir entre la persona y la artista, porque esta distinción engloba a ambas y no únicamente a la segunda.

Dicho de otro modo, cuando el año pasado Paz Vega ganó el Premio Carmen de la Academia de Cine de Andalucía a la Mejor Dirección Novel por su película Rita, su consideración como morosa multimillonaria quedaba al margen. No debiera haber sucedido lo mismo con la financiación pública para esa cinta. Paz Vega escribió, dirigió y protagonizó Rita, y pese a no estar al corriente de sus obligaciones tributarias, la película fue participada por Canal Sur y RTVE, recibiendo financiación del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) y la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales (AAIICC), con fondos de Next Generation EU y Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Ese es otro melón interesante que merecería ser abordado de manera independiente, del mismo modo que chirría ver a personajes como Bertín Osborne, que nos adeuda 865.000 euros, en la televisión pública. El show de Bertín, que se emite en Canal Sur, costó unos 73.000 euros por programa entre 2020 y 2024 y, en la adjudicación de enero de 2024, el importe total rozó el millón de euros por trece programas, según la Plataforma de Contratación de la Junta de Andalucía.

El año pasado, la izquierda andaluza quiso limpiar de morosos la parrilla andaluza, pero tanto el PP como Vox se negaron de pleno. Esto da una idea de la catadura moral y del porqué de la distinción a Paz Vega. Al recibir la noticia, la actriz y directora afirmó que “no sé si soy ejemplo de algo, pero no he dejado de trabajar”. Claro, lo que ha dejado es de tributar, porque de otro modo su deuda con todas y todos nosotros no iría en aumento año a año.

Durante un reciente acto con las principales asociaciones de autónomos, Alberto Núñez Feijóo afirmaba que “ningún país puede salir adelante desde el castigo a quien trabaja. En España tiene que volver a valer la pena trabajar”. Se le olvidó al presidente del PP, como a Moreno Bonilla, ampliar su mira a la importancia de pagar impuestos porque, de lo contrario, entonces sí que es imposible que el país salga adelante. Nombrar Hija Predilecta de Andalucía a Paz Vega es omitir interesadamente una conducta reprobable y extendida en el tiempo que nos perjudica a todas y todos. En sus arengas políticas, Moreno Bonilla tiene grabado a fuego que “los andaluces [y andaluzas] no queremos ser más que nadie, pero tampoco menos”; pues con esta distinción, no hace de menos, precisamente en el Día de Andalucía.

(Artículo en Público

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