Tecnología aliada para navegar la menopausia en comunidad

 Pia Mancini combate con su app el heteropatriarcado que todavía persiste en la medicina. – Fundación Cibervoluntarios

Durante demasiado tiempo, la medicina y la industria farmacéutica han tenido una aproximación heteropatriarcal, excluyendo a las mujeres de los ensayos clínicos o minusvalorando determinados síntomas que afectan al tratamiento recomendado. Uno de los máximos exponentes de esta anomalía es todo lo referido a la menopausia. Afortunadamente, algo está cambiando poco a poco y, gracias al impulso decidido de mujeres como la argentina Pia Mancini, surgen aplicaciones móviles como Give Zero, que busca aplicar la tecnología a la salud de las mujeres.

Denunciar el machismo latente en cualquier ámbito siempre aflora una turba de señoros dispuestos a burlarse y a tachar a las mujeres de caer en el victimismo injustificado. La perimenopausia y la menopausia no son una excepción. Sin embargo, el último escándalo protagonizado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que elaboró un informe sobre mujeres menopáusicas basándose para ello en datos obtenidos en hombres, es toda una bofetada de realidad para esos negacionistas. Los hechos, por cierto, fueron denunciados por la Asociación Española de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT).

La menopausia ha estado tradicionalmente estigmatizada y considerada un tema tabú del que, si se hablaba, normalmente era para ridiculizar o subestimar sus síntomas y efectos. Durante su intervención en el último EmpoderaLive, organizado por la Fundación Cibervoluntarios, Mancini relató su propia experiencia, cuando “pasé de tener cinco migrañas al año a tenerlas crónicas, diez días al mes y terminar en el hospital”. Al no padecer sofocos y estar aún en la treintena, su ginecólogo la mandó para casa y fue entonces cuando comenzó a gestarse Give Zero.

Para entender la dimensión real de este proyecto y el empuje de Mancini es importante repasar antes su historial de iniciativas. Tal y como ella misma admite, “me he pasado toda la vida enfrentándome a sistemas, comprendiéndolos y buscando la manera de hackearlos”. Así nacieron proyectos como DemocracyOS, concebida como plataforma para que la ciudadanía participe en la política; Democracy.Earth, que aprovecha los contratos inteligentes con tecnología blockchain para permitir la gobernanza descentralizada de cualquier organización; o también Open Collective, una plataforma de finanzas transparentes que une a comunidades, con asesoría jurídica, capaz de desbloquear más de 200 millones de dólares dirigidos a proyectos de código abierto, de software libre,  de ayuda mutua… y toda suerte de iniciativas ciudadanas que tienen impacto real en el mundo. “A día de hoy, Open Collective todavía financia un millón de dólares al mes a desarrolladores de código abierto alrededor del mundo”, afirma Mancini. 

Con esta especialización tecnológica y sin perder su compromiso con la soberanía digital ciudadana, esta argentina se lanzó a tratar de entender lo que le sucedía a su propio cuerpo y compartirlo con otras mujeres. “Esta aplicación nace de buscar cómo ayudamos a mujeres en perimenopausia y menopausia, entender qué está pasando en su cuerpo, qué opciones tienen delante, cómo navegar el sistema de salud, mejorar la relación con los médicos y cómo tener acceso a información que necesitamos para manejar nuestra propia salud”.

Pantallazos de la aplicación móvil Give Zero. – GZ.

Eso es, en esencia, Give Zero, un espacio en el que es posible ayudarse unas a otras, poniendo en común lo mismo por lo que están pasando. “En estos días estamos viendo, por ejemplo, lo que sucede con la falta de tratamientos hormonales en las farmacias”, señala la creadora de esta plataforma, añadiendo “¿cómo puede ser que eso no sea un problema? Imagínense si un día nos quedamos sin Viagra.  ¡Se cae el mundo!”.

Give Zero funciona, además, como una base de conocimiento o, como le gusta indicar a su propia creadora, como “un Motor de Inteligencia de Salud” diseñado para decodificar las señales que el cuerpo emite, reemplazando consejos genéricos con inteligencia procesable. En plena vorágine de la Inteligencia Artificial (IA), con la alarmante cantidad de usos inadecuados que se hace de la misma, ¿por qué no aprovechar ese potencial tecnológico para algo positivo?

La aplicación móvil (app) ofrece un amplio abanico de información sobre perimenopausia, nutrición hormonal, etc. y abre vías para compartir con otras mujeres, poniendo en contacto de manera anónima a quienes navegan por experiencias de salud similares. Además, permite alimentar el perfil con datos clínicos, síntomas, sensaciones… ya sea manualmente o conectando otros dispositivos como las pulseras inteligentes. La app cuenta con un asistente de IA basado en OpenAI, llamado Nova, que se encarga de relacionar toda esa información, analizarla y encontrar patrones. Además, Nova crea recordatorios de manera automática para que no se olvide nada importante.

La finalidad no es reemplazar al ginecólogo, sino precisamente a hacer esas consultas más eficaces porque se acude a ellas conociendo mejor lo que le sucede al cuerpo, proporcionando al médico un contexto clínico más preciso. En cuanto a la privacidad de la información, la premisa es tajante: “tus datos hormonales son tuyos. No son nuestros para monetizar. No son de terceros para analizar. No son de corredores de datos para vender”. Estos datos, que se almacenan en servidores en EEUU, donde Give Zero tiene su sede, no se utilizan para entrenar modelos de IA públicos, según explican los propios términos de la aplicación. Este es el motivo por el que la aplicación no es gratuita y su coste de suscripción anual es de algo menos de 8 euros al mes, si bien existen promociones que incluyen tres meses gratuitos.

En esencial, Give Zero busca ofrecer un acompañamiento de salud para ayudar a comprender lo que le está pasando al cuerpo durante este proceso complejo, en el que más de una treintena de síntomas distintos se relacionan con cambios hormonales que nadie ha enseñado a decodificar. “No hay nada menos empoderador que no poder controlar tu propia salud”, sostiene Mancini, que concluye que “creo que crecer está bien, no se puede evitar, pero sufrir sí se puede evitar”.  

(Artículo en Público) 

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