Calvo lo tiene claro: marineros africanos y atuneros con bandera de Cabo Verde


La crisis no parece estar afectando a Calvo, que si en 2010 batía su récord de beneficios incrementándolos un 80% hasta alcanzar los 27 millones de euros, en 2011 (últimos resultados publicados) sus responsables anunciaban las mejores cifras de toda su historia con una facturación de 566 millones de euros.

Sin embargo, la receta que aplica la conservera gallega podría estar incumpliendo, incluso, su propio decálogo de buenas prácticas. Así se desprende de las declaraciones de un marinero embarcado en uno de los atuneros de Calvo -en adelante Román-, que hace meses contactó conmigo para denunciar la situación. Tras contrastar su identidad y confirmar la versión de los hechos que me transmitió en sucesivas entrevistas con fuentes muy próximas a la compañía -que por razones laborales, también prefieren guardar el anonimato-, presento aquí la versión de ambos, incluyendo el punto de vista de Calvo, a la que quise hacer partícipe, aunque tras algo más de un mes de espera tan sólo obtuve un breve comunicado.

Román, recientemente embarcado en uno de los atuneros que faenan en la costa africana, asegura que “las condiciones laborales son de verdadera explotación, con sueldos base que rondan los 80 euros al mes, más 77 céntimos de euro por tonelada capturada”. De este modo, si el máximo de carga que pueden transportar los atuneros ronda las 900 toneladas, el sueldo ni siquiera alcanza los 800 euros en el mejor de los casos, si bien “la media que se está capturando últimamente es de unas 500 toneladas, lo que no deja ni 500 euros de salario”, apunta el marinero.

Según indica Román, este es el salario que percibe la mayor parte de la tripulación, con la excepción del capitán, contramaestre, patrón y jefe de máquinas, que son españoles, aunque Calvo asegura en su comunicado que “al menos cuatro de los puestos de responsabilidad son ocupados por trabajadores de Senegal, Ghana y Costa de Marfil”.


El grueso de los marineros procede de estos tres países africanos y, “sin apenas hablar español, realizan los trabajos más duros y disponen de la mitad de vacaciones que los marineros españoles”. Román habla de discriminación racial hacia estos marineros senegaleses e, incluso, de maltrato, obligándoles a trabajar sin ni siquiera sanar las heridas que sufren durante la faena. Lejos queda la imagen que popularizó la conservera de Carvallo años atrás.

Por su parte, Calvo indica que la remuneración de su tripulación “supera, como mínimo, en más de cinco veces el salario mínimo anual de los respectivos países de origen”, ya sea “Senegal, Ghana o Costa de Marfil”.

Mejor un cayuco
En el caso de los senegaleses, muchos pertenecen a la etnia Serer que, "practican una pesca tradicional en las costas de Senegal" con "fama de ser muy buenos pescadores”, hasta el punto de que son ellos "los que buscan los bancos de peces y en muchas ocasiones son más fiables que los radares, las sondas y el sonar con los que están equipados los atuneros”.

Una de las fábricas de Calvo en la actualidad (Calvo)
A pesar de que el comunicado de la conservera “afirma terminantemente que todos sus empleados, extranjeros o españoles, cuentan con las condiciones laborales exigibles, con los requisitos de salud y seguridad, con la formación más adecuada, con niveles retributivos muy claramente por encima de los mínimos estipulados y, en definitiva, con unas condiciones inmejorables para desarrollar su trabajo”, el relato de Román es bien distinto.

Así las cosas, no sorprende escuchar testimonios de marineros africanos que tienen "un hijo en Marruecos esperando para embarcar en una patera hacia Canarias o hacia la Península”. Al preguntarle “por qué no lo mete a trabajar con él en los barcos", la respuesta es que "prefiere que su hijo  no sufra lo mismo que él, prefiere que se arriesgue a meterse en una patera, con todos los riesgos que ello supone, y se enfrente a un futuro incierto en caso de llegar a Europa antes que embarcar en un atunero”.

Barcos con 30 años
A las pésimas condiciones laborales que describe Román se encuentra, además, el  estado de las embarcaciones. Se da la circunstancia de que ninguno de los buques que conforman la flota de Calvo ostenta bandera española; la mayoría de ellos navega bajo bandera de Cabo Verde, “fundamentalmente debido a temas de licencias de pesca y fiscales, pues en esos países las cargas sociales de la tripulación son mucho menores”, aseguran fuentes muy próximas a la conservera, conocedoras de los entresijos de la compañía.

La primera fábrica de conservas  de la compañía, en los años 40 (Calvo)
De este modo, las inspecciones anuales con las que el comunicado de Calvo asegura que sus barcos “cumplen con creces absolutamente todos los requisitos legales, administrativos, de salubridad y de seguridad correspondientes”, se realizan en Cabo Verde, donde la miseria hace que “sin pillarse demasiados los dedos, los inspectores hagan la vista gorda ante diversas irregularidades; allí todo se compra y todo se vende”, señalan estas mismas fuentes expertas próximas a Calvo.

La vida media de un atunero es de unos 15 años; Montefrisa Nueve, uno de los barcos de Calvo que faenan en la costa occidental africana roza ya los 30 años desde que se fabricara en los Astilleros Reunidos del Nervión (Bilbao). Así, no sorprende que el atunero sufra achaques, hasta el punto de que el experto indica que “si bien para las reparaciones de la maquinaria y la propulsión se envía personal español, todo lo que concierne al casco, que al fin y al cabo es lo que confiere seguridad, y las cubas de congelación se suele realizar en los astilleros de Abidjan, en Costa de Marfil”, con la consiguiente pérdida de calidad. Dado que la región es políticamente inestable, estas mismas fuentes aseguran que “en ocasiones se realizan las reparaciones en Dakar, aunque al menos dos veces al año es obligado atracar en el país de bandera, en este caso Cabo Verde”.

Lata de conservas del siglo pasado (Calvo)
Pesca insostenible
Por otro lado y desde un punto de vista medio ambiental, Calvo también estaría incumpliendo su propia normativa, sin respetar como afirma en su decálogo “los estándares más responsables”. Así lo indica Román al explicar que “su pesca no es en absoluto sostenible”, capturando grandes cantidades de “pesca accesoria”, es decir, los no túnidos, “que se venden en los muelles africanos sin repartir estas ganancias entre la tripulación”. Asimismo, el marinero denuncia “el nulo respeto por la normativa ambiental con vertido de residuos e hidrocarburos al mar”.

5 comentarios:

  1. Es lamentable. Recuerdo otro artículo en el que se hablaba del trato que reciben en las fábricas de El Salvador y también era vergonzoso. (http://bit.ly/WuPyvG)

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  2. Esta es otra batalla que pelear en este país.Conozco el sector de la pesca y de la Marina Mercante y es lamentable como los armadores se dedican a rebajar derechos de los tripulantes,y a contratar a mano de obra barata sin cualificación adecuada que cumple con la ley porque en los países donde está abanderado el barco las leyes son muy laxas.Esoa barcos que de esa forma no pagan impuestos aquí.TOdo esto con el benepácito de la administración española dispuesta a defender a "nuestros" barcos del Indico (abanderados en no se sabe donde )para llenárseles la boca de "justicia ".Barcos , que se dedican a esquilmar esas costas africanas y la prensa española se dedica a defenderlos poniendo la etiqueta de malos a los "piratas ".Así es España , defendemos al que roba , al que evade impuestos , al que esquilma , al que contamina etc etc

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  3. Hola a todos,
    Soy un chico Senegales residente en españa desde hace 10 años.Antes de venir en españa yo navegaba alli en una empresa espagnola dedicada a la pesca.Vine a españa porque aquello era una esclavitud y encima cada dos por tres te amenazaban por echarte.Tengo familiares que llevan años trabajando en dicha empresa y la verdad están muy explotados,mal tratados,mal pagados y mal mirados y encima los capitanes ó oficiales españoles siguen amenazando a esta gente por echarles,es una pena aquello saludos.

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  4. porquè me borras el comentario?
    no te gusta que te digan que cada palabra
    escrita contiene mentiras por sìlabas?

    o que tu mismo realizas los comentarios y los
    agregas anònimos.

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  5. Joaquín, ignoro de qué hablas. Nadie ha borrado nada. Por favor, vuelve a intentarlo, aunque te avanzo que se trata de informaciones contrastadas de primera mano sobre las que Calvo se negó a opinar en una clara política de opacidad. Tan sólo remitió un comunicado tras más de un mes de estar detrás de ello. Dice poco de su credibilidad.

    Saludos.

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