Por cada Gordo de Navidad, 25 hemorroides

Toda España está hoy pendiente de la Lotería Nacional para ver si consigue hacerse con el Gordo de Navidad. Las probabilidades de que nos toque se han reducido drásticamente desde 2011, porque desde entonces hay 15.000 bolas más en el bombo. Las probabilidades de que nos toque el Gordo son ahora de 1 entre 100.000. Precisamente por eso, en la lotería del Niño es más probable que nos toque el primer premio, en concreto, un 2% más de posibilidades.

Con las matemáticas en la mano, vemos por tanto que es muy poco probable que nos hagamos ricos hoy. Si jugamos un par de décimos, las posibilidades de ser uno de esos afortunados que brindan con cava a las puertas de la administración de lotería es de 7,07 entre 10 millones; de 1,59 entre un millón jugando tres números o de 2,82 entre un millón jugando cuatro números. Sí es más probable que pesquemos algo de dinerillo, pues contando los reintegros tenemos un 15% más de posibilidades.

Otras teorías como las del profesor de Matemática Aplicada en la Universidad CEU San Pablo, Miguel Córdoba, y su lógica matemática son aplastantes: la probabilidad de que no le toque absolutamente nada es del 86%, aunque es cierto que todo es posible, como que el mismo Gordo se repita. Ha sucedido en dos ocasiones: en 1956 y 1978 con el número 15.640 y en 1903 y 2006 con el 20.297.

Así que, si a usted no le toca, mírelo por el lado bueno: es más probable tener un accidente de coche (1 entre 237) o de pegarse un buen tajo afeitándose (1 de 6.585) que de ser agraciados con el Gordo. Diría más, las probabilidades de que en los próximos 100 años la Tierra sufra el impacto letal de un asteroide es 20 veces mayor.

Además, las estadísticas no engañan: si usted es mujer, lo más probable es que lleve la talla incorrecta de sujetador pues así sucede con el 85% de los casos. ¿Qué no le tocan esos 400.000 euros al décimo? Busque el lado positivo: cruzando datos matemáticos, la probabilidad de que sufra hemorroides es 4.000 veces mayor.

A pesar de todo, usted pensará “me da igual, pero quiero que me toque, al menos, una vez en la vida”. Bueno, Bernardo D'Aurio, profesor de la facultad de Estadística de la Universidad Carlos III de Madrid, ha realizado estudios probabilísticos y ha llegado a la conclusión de que las posibilidades de que le toque jugando un número a un español, que de media vive unos 81 años, es de 1,77 entre 10 millones.
Eso quiere decir que si miramos el listado de muertes curiosas, es 3 veces más fácil que nos vayamos al otro barrio por la picadura de una serpiente o 500 veces más por un resbalón en la bañera que que nos toque el Gordo de Navidad.

Como ve y aunque el rigor científico de algunas de estas probabilidades es más que dudoso, sea optimista: con mucha menos mala suerte de buena que precisa para hacerse con el Gordo, le podría ocurrir una desgracia... si todavía ejerciera el calvo de la Lotería, los hombres tendríamos grandes posibilidades de optar a su puesto (más del 60% tendremos sus condiciones alopécicas sin siquiera afeitarnos).
Todo esto no es un consuelo, lo sé, pero había que intentarlo.
Feliz Navidad.

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