La gestión letal de Moreno Bonilla salta a la gran pantalla
Este miércoles se ha estrenado en Málaga Salud no responde, el documental impulsado por la Coordinadora Andaluza de Mareas Blancas y dirigido por Pablo Coca (Generación Jarcha, El mapa de Carlos, De espalda al sol) que denuncia el lamentable estado de la Sanidad Pública andaluza. El Cine Albéniz colgó el cartel de aforo completo; cuatro días antes el escenario fue el Cine Cervantes de Sevilla, donde se proyectó por primera vez. Detrás de este documental, un micromecenazgo de más de 43.000 euros y 700 cofinanciadores y el hartazgo de una sociedad civil que se siente víctima de una gestión letal.
El título de la cinta juega con el nombre de la aplicación móvil del SAS, ‘Salud Responde’, la mayor parte del tiempo caída o dando citas para Atención Primaria a 20 días vista. Un servicio privatizado, como tantos otros del Servicio Andaluz de Salud (SAS) según destaca la película, pese a la promesa hace tres consejeros de Salud de dejar de estar externalizado.
A lo largo de las ocho provincias andaluzas, las mismas en las que se proyectará en centros cívicos y espacios públicos, el documental recoge los testimonios de pacientes y profesionales sanitarios. Del mismo modo que para su elaboración ha viajado por todo el territorio andaluz, Salud no responde cubre los cuatro costados del SAS, que en manos del gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla (PP) deja más de un millón de personas en listas de espera, el colapso de las Urgencias y una Atención Primaria en la UCI.
El escándalo del cribado de cáncer de mama sólo es la punta del iceberg. Cada día salta una noticia que sobrecoge, como los siete meses de espera para saber si padece cáncer de páncreas de una vecina de Antequera (Málaga). Detrás de una infrafinanciación que en la película se cifra en 14.000 millones de euros en los siete años desde que Moreno Bonilla llegó al Palacio de San Telmo, hay vidas humanas y muerte, como la del paciente que tras detectarle una pequeña mancha en el pulmón tardaron cinco meses en realizarle pruebas o la de una mujer con deterioro cognitivo que, con listas de espera de un año en Neurología, falleció por un derrame cerebral que pudo evitarse, pues las pruebas que lo detectaban nunca llegaron a tiempo a consulta y ella siguió tomando aspirina.
Las Mareas Blancas de Andalucía, que beben de la herencia del 15-M, son un pilar básico de nuestra democracia, de nuestro Estado de Bienestar que lleva años siendo desmantelado. Salud no responde no es un documental auspiciado por ningún partido político, sino por una sociedad civil en defensa de la Sanidad Pública, tal y como se desprende del modo en que también carga contra la gestión del PSOE, pues en sus últimos ocho años al frente de la Junta de Andalucía acumuló un déficit sanitario de 11.000 millones de euros, según cifra el documental.
Moreno Bonilla no sólo ha tomado el relevo privatizador de Susana Díaz (PSOE), sino que ha pisado el acelerador. El mismo día del estreno en Málaga, se ha hecho pública la tercera causa abierta contra el SAS por delitos de prevaricación, falsedad documental y fraude en el abuso de contratos menores a dedo con empresas privadas. Lo que comenzó por los servicios de lavandería o cocina ha terminado por suponer una hemorragia de dinero público hacia el sector privado sin que ello traiga aparejada una mejora de la calidad asistencial, más bien al contrario, como demuestra que esta semana se hayan denunciado tiempos de espera de más de 36 horas en las Urgencias del Hospital Regional de Málaga para disponer de cama.
A través del testimonio de pacientes y profesionales, el espectador conoce de primera mano cómo en Jaén es imposible abortar libremente o los niños y niñas de Huelva han de ser trasladados hasta Sevilla para ser operados, cómo allí se cierran servicios vitales como el de cirugía vascular o torácica, cómo la salud mental comunitaria ha caído en el olvido o en Granada se cierra un centro de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) justo en un momento donde su prevalencia entre jóvenes se ha disparado.
Salud no responde no desprestigia a los profesionales del SAS, todo lo contrario, los cuida y los protege, expone con crudeza el agotamiento del personal sanitario, su precariedad laboral tanto en salario como en estabilidad, las emigraciones en busca de Administraciones Públicas que los valoren… Maltratar, como de hecho maltrata la Junta de Andalucía a estos profesionales, es maltratar al conjunto de la población, porque la presión a la que son sometidos por insuficiencia de medios repercute directamente en la atención prestada, abriendo la puerta a errores médicos por fatiga y estrés. La misma estabilidad (longitudinalidad), esa que impiden las políticas de Moreno Bonilla, favorece a reducir drásticamente la mortalidad fruto del vínculo y conocimiento del personal sanitario de sus pacientes a lo largo del tiempo. El hundimiento a que el SAS tiene sometida a la Atención Primaria produce un efecto dominó en todo el sistema sanitario, terminando por colapsar unas Urgencias ya de por sí saturadas, con pacientes disculpándose “porque sé que esto no es para Urgencias pero nadie más me atiende”, lamentan en la cinta.
Lejos de regodearse en las calamidades y desgracias que depara la gestión de la Junta de Andalucía, Salud no responde es una llamamiento a la acción, según subrayan sus responsables. Ningún gobierno debería permitir que se produzcan muertes injustas y evitables y la Junta, en cambio, las propicia con el desmantelamiento que ejecuta de la Sanidad Pública. En esta coyuntura, la sociedad civil ha de tomar las riendas y eso es, precisamente, lo que trata de hacer este documental, amplificando el clamor popular que ya se ha evidenciado en las masivas manifestaciones por toda Andalucía o en las 58.000 firmas –solo eran necesarias 40.000- para presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que blinde la Sanidad Pública. “Cada vez somos más, esto es una onda expansiva”, afirma una miembro de Mareas Blancas de Andalucía, y ha de convertirse en tsunami que barra a quien ejecute políticas sanitarias letales.
(Artículo en Público)

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